BUENOS AIRES.- La denuncia presentada contra el presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, respecto de que cobra tres sueldos por sus funciones, cayó como un balde de agua fría en las filas kirchneristas, pero también sirvió para alimentar las críticas de amplios sectores de la opositores. Desde el sector anti "K" cruzaron con fuerza al joven militante de "La Cámpora", y lo acusaron de violar normas administrativas vigentes en la Nación.
Todo comenzó con la denuncia que presentó la diputada Graciela Ocaña, en base a la declaración jurada del funcionario de 2011.
Recalde cobra un salario anual de $ 712.000 (U$S 148.000) como titular del holding aéreo estatal y otros de $ 72.000 (U$S 15.000) cada uno, por año, como titular de la subsidiaria Austral y de la propia aerolínea de bandera, según informó Ocaña en el programa "Periodismo para todos", que conduce Jorge Lanata, por Canal 13.
"Eso es ilegítimo por las reglamentaciones vigentes que prohíben cobrar más de un sueldo", afirmó la legisladora opositora, que fue ministra de Salud del gobierno de Cristina Fernández.
El informe agregó, asimismo, que la compañía aérea no presenta balances desde 2008, año en que fue expropiada al grupo español Marsans. Por lo que concluyó que el trámite de expropiación (desde el Gobierno nacional) está inconcluso.
"Recalde es un verdadero pulpo", lanzó Ocaña, diputada por Unión para el Desarrollo Social y la Equidad.
En el programa televisivo también se comentó que Recalde reconoció en sus declaraciones juradas una deuda con Aerolíneas Argentinas de $ 144.000 y un préstamo que le hizo al viceministro de Justicia, Julián Álvarez, en 2010.
En este último caso, Álvarez no blanqueó en su propia declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción ese mismo préstamo.
Déficit aéreo
De acuerdo a cálculos de la prensa porteña, Aerolíneas Argentinas registró en los primeros siete meses del año pérdidas por $ 11 millones (U$S 2,3 millones de dólares) diarios.
Se multiplicaron por ello las quejas de la oposición por supuestos desmanejos administrativos en la línea aérea de bandera, y por los fondos públicos que le gira la Casa Rosada para tapar el déficit. (Especial)